LUZ PARA ILUMINAR UN PASADO BRILLANTE

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Ciudad de luces y sombras, Edimburgo tendrá su versión más luminosa a partir del 23 de Febrero y hasta el 26 de Marzo, cuando diferentes pantallas iluminen algunos edificios emblemáticos de la capital de Escocia. Aprovechando los 250 años de la construcción de la New Town, el Ayuntamiento ha preparado diferentes animaciones e iluminaciones en puntos clave que irán des de Saint Andrews Square a Charlotte Square. Y es que la ocasión lo vale. Des de esta parte de la ciudad, Edimburgo iluminó a Europa y el mundo en cuestiones filosóficas, científicas o arquitectónicas. Era la época del Enlightenment, de la iluminación. Ahora es justo que la luz vuelva a la New Town. Te contamos el porqué en Globaledinburgh. 

Corría el año 1766 cuando el ayuntamiento de Edimburgo sacó un concurso para construir un plan para ampliar la ciudad. Atrás habían quedado las guerras con los ingleses, atrás quedaban las murallas siempre presentes y atrás quedaban los callejones estrechos llenos de gente y enfermedades. Se había creado el Reino Unido 60 años antes y la capital escocesa necesitaba un plan. Un plan para reconocerse. Un plan para crecer. Un plan para saber qué quería ser de mayor. Sería en la parte norte de la ciudad, cerca de donde anteriormente había el Nor’ Loch. Se publicó un concurso para recopilar ideas y ganó, un año después, en 1767, un joven chaval, James Craig, de tan sólo 28 años. Sin ser arquitecto, maravilló al jurado. La nueva parte debía tener forma de Union Jack con una céntrica plaza en medio y calles en línea recta que saliesen des de ella. Calles anchas para mejorar la salubridad. Craig jugó la baza nacionalista y ganó. 

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Una cuadrícula para iluminarlos a todos

Pero no podía salir todo perfecto. Y menos en Edimburgo. El dinero no terminaba de llegar para empezar el proyecto y con el tiempo cambiaron las líneas generales del plan. Empezaron las obras en 1770, y en vez de forma de la Union Jack con una plaza en medio, se cambió a una cuadrícula de calles con dos plazas a los lados este y oeste. Perfecto para circular y andar. Perfecto para oxigenar una ciudad que empezaría a llenarse de chimeneas y humo. Una cuadrícula como ciudad que inspiraría a otras como Nova York o Barcelona. Y no, no se abandonarían los símbolos nacionalistas.

Cada calle tendría una referencia a la unión de las dos naciones, Inglaterra y Escocia, y como no, a la monarquía. De aquí los nombres de la New Town. George en honor al rey Jorge III, Rose y Thistle para las flores nacionales de ingleses y escoceses, Union Street en celebración a esta unión, o las dos plazas. La del Este se llamaría Saint Andrew por el patrón escocés, la del Oeste se tenía que llamar George Square por el patrón inglés pero ya existía una plaza con este nombre en parte sur de la ciudad, así que se decidió poner el nombre de Charlotte Square, en honor a la primera hija del rey. También hubo un cambio de nombre con Princes Street en honor a los dos hijos del rey, George (más tarde Jorge IV) y Friederick. En un principio debía tener el nombre del patrón de la ciudad, Giles, pero al rey no le gustó porqué era el patrón de los leprosos y además le recordaba a un barrio de no muy buena fama de Londres.

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A la sombra del Enlitghtment

Con esta flamante parte nueva en Edimburgo, decenas de comerciantes, abogados, médicos o arquitectos huyeron de la Old Town e hicieron de la New Town su ámbito de trabajo y personal. Con la llegada del Reino Unido, los políticos, Lores y tecnócratas se habían marchado a Londres. Ahora Edimburgo ya no era capital de estado, así que se convirtió en la capital del conocimiento. Personas como David Hume, Walter Scott o Adam Smith, entre otros, dinamizaron la zona, no sólo con sus estudios sino también por sus fiestas. En ella floreció un movimiento cultural y científico sólo comparable a la ilustración francesa que se vivía en París. Era la época del Enlightenment. Incluso Benjamin Franklin visitó la ciudad para tener una referencia de cómo tenía que ser la sociedad americana que estaba a punto de crear los Estados Unidos. En la New Town quedó prendado de tanto conocimiento y personaje ilustre por metro cuadrado, en contraste con la Old Town, una parte de la ciudad que le pareció sucia, lúgubre y llena de enfermedades. Esto también le influyó en sus ideas. Demasiadas diferencias en tan poca distancia.

Luz para iluminar un pasado brillante

250 años después, la New Town es ahora patrimonio de la Humanidad por la UNESCO des del año 1995 como un referente arquitectónico georgiano único en el mundo. También como un foco cultural a tener en cuenta y cuidar. Así que el ayuntamiento de Edimburgo, para celebrar la efeméride, se ha decidido a iluminar lo que iluminó en el pasado. Será a partir del 23 de Febrero y hasta el 26 de Marzo de 17:30 a 20:30 donde el peatón de Edimburgo podrá iluminarse y saber un poquito más de esta parte de la ciudad, creada y pensada por James Craig, que más tarde cayó en el olvido y nunca rentabilizó su idea, disfrutada y engrandecida por muchos otros. Luz para recordar el Enligthment. Luz para recordar el pasado brillante de esta ciudad.

PUNTOS QUE SE ILUMINARÁN:

Dundas House, 36 St. Andrew Square
St Andrew’s & St George’s Church, 13 George Street
Assembly Rooms, 54 George Street
Sir Walter Scott’s House, 39 North Castle
Street Bute House, 6 Charlotte Square
General Register House, 2 Princes Street

Jordi Caixàs

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